5. ¿A contrapelo de la sociedad?

 

 

La sociedad es mixta, y la familia es mixta también, pero, por ejemplo, en todas las culturas a lo largo de toda la historia ha sido y es habitual que, en las familias, chicos y chicas tengan habitaciones diferentes. ¿Por qué? No es fácil saberlo, pero hay un sentir general de que resulta positivo para su desarrollo el hecho de que tengan un cierto espacio de intimidad circunscrito a su propio sexo.

En el deporte, también es bastante corriente separar chicos y chicas, en casi todas las especialidades. Y nadie piensa que eso sea segregar, ni que vaya contra la igualdad: en todo caso, lo habitual es que favorezca la igualdad, pues es bastante corriente que haya diferencias importantes.