3. Resultados de socialización

 

 

El tema de la socialización suele ser la primera objeción que muchos plantean ante los buenos resultados académicos de la educación diferenciada. Se argumenta que la socialización es más importante que las notas.

A esa objeción, muchos padres responden que esas ventajas académicas no son, para ellos, tan pequeñas, puesto que una de las mejores formas de socializar es dar una buena formación académica que permita a sus hijos obtener pronto un buen empleo y encontrar su sitio en la sociedad. Y esa preocupación de los padres se acentúa en países con alas tasas de fracaso escolar y, por ende, en altas tasas de desempleo juvenil.

La educación diferenciada pudo representar un problema de socialización para los niños y niñas de una época en la que la propia sociedad estaba muy dividida entre hombres y mujeres, cuando la mujer estaba aún muy poco presente en el mundo laboral, político y social. Hoy las cosas ya no son así. Además, hay que tener en cuenta que el tiempo que los alumnos pasan en la escuela constituyo solo un 15% de su tiempo anual. Si se descuenta el tiempo que pasan durmiendo, a la escuela no dedican más del 25% de su tiempo útil, por lo que queda bastante tiempo para convivir con las personas del otro sexo en la familia, col so amigos, y en general en todo el tiempo no escolar. La experiencia actual de los colegios diferenciados es que no se produce un déficit en ese sentido.